Quien piense que todo está inventado está equivocado. El hojaldre y nuestra imaginación nos ofrecen muchas posibilidades, como esta hamburguesa crujiente con queso roquefort. La cliente flipará.
300 g Carne picada de ternera
150 g Carne picada de cerdo
40 g Yema de huevo
20 g Harina de trigo
c.s Sal
c.s. Pimienta blanca molida
1. Mezclar bien todo a mano, en amasadora o en la batidora.
2. Estirar sobre en la mesa, haciendo una barra de masa, ayudándonos con un poco de harina o pan rallado.
3. Cortar porciones de unos 20 g.
4. Formar la hamburguesa.
5. Poner al horno a unos 220º C, en una bandeja sobre papel y precocer, hasta que cojan color (unos 12 minutos).
6. Reservar hasta su uso final.
1.000 g Harina de trigo (W = 300; P/L = 1)
80 g Agua
20 g Sal
10 g Mejorante
60 g Levadura
200 g Huevos
100 g Azúcar
150 g Mantequilla
c.s. Nuez moscada
c.s. Pimienta negra molida
250 g Tomate natural triturado
400 g Mantequilla (para laminar)
1. Hacer una masa madre (esponja) con 1/3 de la harina, los 80 g de agua, 120 g del tomate y toda la levadura. Dejarla fermentar hasta que doble o triplique el volumen inicial. Se puede hacer este hojaldre sin la esponja, pero el producto resultante es de peor calidad.
2. Amasar la esponja con el resto de ingredientes.
3. Dividiremos la masa en 2 partes: con una parte de 1.000 g de masa, hojaldramos, poniendo los 400 g de mantequilla, y dándole un plegado sencillo y uno doble.La masa restante la dividimos en porciones de 30 g, las heñimos y las dejamos reposar durante 20 minutos.
4. Una vez transcurrido el tiempo de reposo, las aplanamos y le ponemos encima las hamburguesas. Encima de la hamburguesa pondremos una porción de queso roquefort.
5. Estirar la masa hojaldrada bien fina, y con un rodillo adecuado o con un cuchillo dibujaremos las rejas. (Foto 1)
6. Con un cortante redondo, del mismo tamaño de las bases, cortamos porciones y con ella cubrimos la base con la hamburguesa. (Foto 2)
7. Apretamos bien los bordes, pintamos con huevo y dejamos fermentar a temperatura ambiente hasta que las piezas doblen su volumen inicial.
8. Volver a pintar con huevo y cocer a 220º C, sin vapor, durante unos 16 minutos.
100 g Queso roquefort
c.s. Huevo batido
Las podemos terminar con un crujiente de queso emmental (por ejemplo), que podemos hacer poniendo un poco de queso rallado sobre un papel y horneando hasta que quede dorado; antes que enfríe, cortamos porciones.
Con este acabado al producto se le da un aspecto distinto, con más volumen y atractivo para la venta.
Sobre la masa hojaldrada. Hemos sustituido una parte del agua por tomate natural triturado. Durante el amasado no nos dará más problema que el agua y en cambio proporcionará a la masa color y un mejor sabor final.